EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES SANCIONAN CON FUERZA DE
LEY
ARTICULO 1.- La finalidad de la presente Ley es establecer las condiciones de acondicionamiento térmico exigibles en la construcción de los edificios, para contribuir a una mejor calidad de vida de la población y a la disminución del impacto ambiental a través del uso racional de la energía.
ARTICULO 2.- Todas las construcciones públicas y privadas destinadas al uso humano (viviendas, escuelas, industrias, hospitales, entre otras) que se construyan en el territorio de la provincia de Buenos Aires deberán garantizar un correcto aislamiento térmico, acorde a las diversas variables climatológicas, a las características de los materiales a utilizar, a la orientación geográfica de la construcción u otras condiciones que se determinen por vía reglamentaria.
ARTICULO 3.- A los efectos indicados en la presente Ley serán de aplicación obligatoria las normas técnicas del Instituto de Racionalización de Materiales (IRAM) referidas a acondicionamiento térmico de edificios y ventanas, en su edición más reciente.
ARTICULO 4.- Las Municipalidades serán Autoridad de Aplicación de la presente Ley, debiendo ejercer cada una, el poder de policía en su respectivo territorio. El Poder Ejecutivo Provincial determinará el área de contralor de las obras públicas provinciales.
ARTICULO 5.- En todos los casos, la Autoridad de Aplicación deberá exigir previo a la expedición del permiso de inicio de la obra, la presentación de la documentación técnica respectiva, acorde con las normas IRAM, que como mínimo contenga: cálculo justificado de los valores de transmitancia térmica y lista de los materiales que demande la envolvente de la vivienda, con la indicación de los valores de conductividad térmica y espesor. Los organismos competentes deberán exigir al momento de aprobación de la documentación técnica de la obra todos los elementos que acrediten el cumplimiento de la presente.
ARTICULO 6.- El incumplimiento de la presente, facultará al Municipio a no extender el certificado de final de obra, así como la aplicación de otras sanciones (que correspondan) al titular del proyecto. Los profesionales que suscriban los proyectos de obra serán responsables de dar cumplimiento a la presente, pudiendo ser sancionados por el incumplimiento con apercibimiento, multa o inhabilitación por parte de la autoridad de aplicación, quien asimismo deberá comunicarlo al colegio profesional respectivo para la aplicación de las medidas disciplinarias que en su caso pudieren corresponder.
ARTICULO 7.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Dada en la Sala de Sesiones de la Honorable Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, en la ciudad de La Plata, a los nueve días del mes de abril del año dos mil tres.
DEPARTAMENTO DE INFRAESTRUCTURA
DECRETO 1.030
La Plata, 2 de julio de 2010.
VISTO el expediente N° 2416-13646/04 por el que tramita la reglamentación de la Ley N° 13059, y
CONSIDERANDO:
Que por artículo 1° del Decreto N° 140/07 del Poder Ejecutivo Nacional, la Señora Presidenta de la Nación ha declarado de interés y prioridad nacional el uso racional y eficiente de la energía;
Que por Ley Nacional N° 24.295, la República Argentina, aprobó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y por la Ley N° 25.438, en el año 2001, aprobó el Protocolo de Kyoto (PK) de esa convención;
Que el Protocolo de Kyoto afirma la necesidad de los países firmantes de asegurar el fomento de la eficiencia energética en los sectores pertinentes de la economía nacional;
Que en el mismo sentido se ha pronunciado el Parlamento europeo (Directiva 2002/91/CE) con relación a la eficiencia energética de los edificios, lo que con posterioridad ha sido receptado por los Códigos Técnicos de diversas ciudades y países de la Unión Europea;
Que dichos Códigos, entre los que puede citarse el de España (Real Decreto 314/2006 por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación, texto refundido con modificaciones del RD 1371/2007, de 19 de octubre, y corrección de errores del BOE de 25 de enero de 2008) determinan que los edificios dispondrán de una envolvente de características tales que limite adecuadamente la demanda energética para alcanzar el bienestar térmico;
Que en la Provincia de Buenos Aires y con fecha 9 de abril de 2003, el Senado y Cámara de Diputados, han sancionado con fuerza de Ley N° 13.059 cuya finalidad es establecer las condiciones de acondicionamiento térmico exigibles en la construcción de los edificios, para contribuir a una mejor calidad de vida de la población y a la disminución del impacto ambiental a través del uso racional de la energía;
Que sin perjuicio de su vigencia y carácter operativo, se entiende como beneficioso y razonable, reglamentar su ejercicio, bajo la competencia que surge de la Constitución Provincial;
Que por artículo 3° de la mencionada Ley se ha establecido que a nivel técnico se deberán utilizar en forma obligatoria las normas técnicas del Instituto Argentino de Racionalización de Materiales (IRAM), quien desde fines de la década del 70 y a través del Sub-comité de acondicionamiento térmico ha creado, revisado y modificado las reglas con alto nivel y verdadero valor científico;
Que a fin de elevar la calidad de vida de la población y obtener una economía de energía para su acondicionamiento, la construcción de edificios debe garantizar condiciones de habitabilidad higrotérmica, de higiene y de salubridad, que permitan obtener una reducción de costos en los consumos de energía de calefacción y refrigeración y mejoras en la salud de sus habitantes y en la preservación del patrimonio edilicio y sus bienes;
Que de conformidad con lo dictaminado por Asesoría General de Gobierno, lo informado por Contaduría General de la Provincia y la vista del Fiscal de Estado, procede el dictado del pertinente acto administrativo;
Que la presente medida se dicta en uso de las atribuciones conferidas por el Artículo 144, inciso 2), de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires;
Por ello,
EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, DECRETA:
ARTÍCULO 1°. Aprobar la reglamentación de la Ley N° 13059 sobre “Condiciones de Acondicionamientos Térmico exigibles en la construcción de edificios”, que como Anexo Único que consta de ocho (8) fojas, forma parte integrante del presente.
ARTÍCULO 2°. El presente Decreto será refrendado por la señora Ministra Secretaria en el Departamento de Infraestructura.
ARTÍCULO 3° Registrar, notificar al Fiscal de Estado, comunicar, publicar, dar al Boletín Oficial y al SINBA, pasar al Ministerio de Infraestructura. Cumplido archivar.
Cristina Álvarez Rodríguez Daniel Osvaldo Scioli
Ministra de Infraestructura Gobernador
ANEXO ÚNICO
REGLAMENTO DE APLICACIÓN DE LA LEY N° 13059
ARTÍCULO 1°: Sin reglamentar.
ARTÍCULO 2°: Se entiende por construcción, el conjunto de actividades para la realización física de una obra nueva o intervención sobre una existente, en su totalidad o parcialmente ya sea in-situ o mediante la fabricación de partes para su posterior montaje.
ARTÍCULO 3°: La normativa técnica vigente a cumplimentar, emanada del Instituto Argentino de Racionalización de Materiales (IRAM) es la que surge del Anexo I que forma parte integrante del presente. Las normas técnicas futuras que de cualquier forma revisen, modifiquen, corrijan o innoven sobre acondicionamiento térmico de edificios y ventanas, serán de aplicación obligatoria y automática a partir de los 90 días de su publicación y sólo para los proyectos a aprobarse por la Autoridad de Aplicación.
ARTÍCULO 4°: Determinar que el Ministerio de Infraestructura se constituirá en el área de contralor de la Ley N° 13.059 de las obras públicas provinciales. En tal carácter podrá dictar las normas aclaratorias y complementarias que fueran necesarias para la correcta implementación de la misma.
ARTÍCULO 5°: Sin reglamentar.
ARTÍCULO 6°: Sin reglamentar.
ANEXO I
NORMATIVAS, ALCANCES Y DISPOSICIONES DE DISEÑO EN EDIFICIOS DE HABITACIÓN HUMANA
1.- NORMATIVAS
La Normativa vigente a cumplimentar es la siguiente:
1.1 Norma IRAM Nº 11549. Aislamiento térmico de edificios. Vocabulario.
1.2 Norma IRAM Nº 11601. Aislamiento térmico de edificios. Propiedades térmicas de los materiales para la construcción. Método de cálculo de la resistencia térmica total.
1.3 Norma IRAM Nº 11603. Aislamiento térmico de edificios. Clasificación bioambiental de la República Argentina.
1.4 Norma IRAM Nº 11604. Aislamiento térmico de edifícios. Ahorro de energía en calefacción. Coeficiente volumétrico G de pérdidas de calor.
1.5 Norma IRAM Nº 11605. Aislamiento térmico de edificios. Condiciones de habitabilidad en viviendas. Valores máximos admisibles de Transmitancia Térmica “K” (como máximo los valores correspondientes a Nivel B).
1.6 Norma IRAM Nº 11625. Aislamiento térmico de edificios. Verificación del riesgo de condensación del vapor de agua superficial e intersticial en paños centrales.
1.7 Norma IRAM Nº 11630. Aislamiento térmico de edificios. Verificación riesgo de condensación intersticial y superficial en puntos singulares.
1.8 Norma IRAM N° 11507-1. Carpintería de obra. Ventanas exteriores. Requisitos básicos y clasificación.
1.9 Norma IRAM N° 11507-4. Carpintería de obra. Ventanas exteriores. Requisitos complementarios. Aislación térmica.
2.- DISPOSICIONES DE DISEÑO
2.1- La Transmitancia Térmica “K” (W/m2.K) es la inversa de la Resistencia Térmica “R” (m2.K/W), su cálculo se realiza utilizando el método y los valores normalizados de Resistencias Térmicas y Conductividades Térmicas “?” (W/m.K), indicados en la Norma IRAM 11601 y empleando la guía para la aplicación de la misma.
2.2- Se deberá confeccionar una planilla de cálculo para verificar el Coeficiente de Trasmitancia Térmica “K” para cada componente de la envolvente, (IRAM 11601 tabla C.1), tanto para condición de verano como de invierno.
En esta planilla se deberá especificar cada una de las capas que conforman el cerramiento, definiéndose claramente las características de cada elemento, especificándose su espesor, su conductividad térmica y/o su resistencia térmica.
Los valores de las conductividades térmicas de cada material se obtendrán según Norma IRAM 11601. Los materiales que no estén incluidos dentro de la lista enunciada en la Norma 11601, deberán ser ensayados en organismos certificados y de acuerdo a las Normas IRAM de métodos de ensayo: la 11559 (“Determinación de la resistencia térmica y propiedades conexas en régimen estacionario. Método de la placa caliente con guarda.”) y la 1860 (“Método de ensayo de las propiedades de transmisión térmica en régimen estacionario, mediante el aparato de medición del flujo de calor”).
2.3- La Transmitancia Térmica de aire a aire de los techos, muros y pisos, deberá ser igual o menor a la Transmitancia Térmica Máxima Admisible “K MAX ADM” correspondiente al Nivel B de la Norma IRAM 11605.
Esta condición deberá verificarse tanto para las condiciones de invierno como para las condiciones de verano.
2.3.1 Condición de Invierno: los valores de “K MAX ADM” para condición de invierno son los indicados en la Tabla 1, para el Nivel B, en función de la temperatura exterior de diseño mínima “TDMN” de la localidad en la que se encuentra emplazado el edificio. Esta temperatura se halla establecida en la norma IRAM 11603, Tabla 2 – Datos Climáticos de Invierno –. En caso de no encontrarse en ésta la localidad donde se ubica el edificio, se adoptarán los TDMN de la localidad más cercana, teniendo en cuenta además lo indicado en el anexo A.2 de la citada norma.
2.3.2 Condición de Verano: los valores de “KMAX ADM” para condición de verano para muros se indican en la Tabla 2 – MUROS - para la Zona Bioambiental III y IV, como máximo los correspondientes al Nivel B. y para techos el indicado en la Tabla 3 – TECHOS - para la Zona Bioambiental III y IV, también como máximo los correspondientes al Nivel B. Los valores de las tablas aplicados deberán ser ajustados según lo indica la norma teniendo en cuenta los colores de las superficies y su absorción de la radiación solar.
2.4- A fin de evitar los Riesgos de Condensación se verificará según las Normas IRAM 11625 y 11630 que, tanto las temperaturas superficiales como las intersticiales en los muros, techos y pisos no sean igual o inferiores en ningún caso a las correspondientes Temperaturas de Rocío, tanto en la superficie como en todo el espesor del paramento, sea éste homogéneo o heterogéneo.
Sobre los métodos de cálculo y datos a utilizar en la verificación del riesgo de condensación tanto intersticial como superficial, se establece:
a) Para la temperatura superficial y el gradiente de temperaturas interiores se adoptará la Temperatura Exterior de Diseño Mínima “TDMN” correspondiente a la localidad donde se emplace el edificio, Tabla 2, Datos Climáticos de Invierno, IRAM 11603.
b) Para la verificación del riesgo de condensación superficial en paños centrales, se tomará el valor de Resistencia Térmica Superficial Interior (Rsi) de la Norma IRAM 11625. El valor de la Resistencia Térmica Superficial Exterior (Rse) se tomará de la Norma IRAM 11601, Tabla 2. Para la verificación del riesgo de condensación intersticial en paños centrales, se tomarán los valores de las Resistencias Térmicas Superficial Interior (Rsi) y exterior (Rse) de la Norma IRAM 11601, Tabla 2.
A los fines de aplicación de la presente solamente se verificarán los puntos singulares correspondientes a las aristas verticales y superiores de locales, establecidos en la Norma IRAM 11630.
c) Los valores de Conductividades Térmicas se obtendrán de la Tabla A1 del Anexo A de la Norma IRAM 11601 o de los ensayos mencionados en el ítem 2.2 según corresponda.
d) Los valores de Permeabilidad y Permeancia al vapor de agua a considerar en los cálculos serán los establecidos en la Tabla A.6 del Anexo A de la Norma IRAM 11601. Los materiales que no estén incluidos dentro de la lista enunciada en la Norma correspondiente deberán ser ensayados según la Norma IRAM 1735 en organismos acreditados con certificación oficial.
e) El método de verificación del riesgo de condensación superficial e intersticial de paños centrales y puntos singulares, se encuentra establecido en las Normas IRAM 11625 y 11630, respectivamente.
f) Los valores de las Temperaturas de Rocío se obtienen a partir de la Temperatura Superficial Interna (Tsi) y la Temperatura Intersticial de las distintas capas, con una humedad relativa exterior del 90%, (Norma IRAM 11625), con Temperatura Interior de Diseño, según tipo de edificio, (Norma IRAM 11625) y del diagrama psicrométrico, Norma IRAM 11625.
Deberá confeccionarse para cada componente de la envolvente la Planilla de Cálculo de las normas IRAM 11625 y 11630. En estas planillas se deberá especificar claramente cada capa del cerramiento constructivo, definiendo el material en cada caso.
De utilizarse un procedimiento informatizado en la verificación del riesgo de condensación deberá adecuarse en un todo a lo establecido en las Normas involucradas.
2.5- Para minimizar la ocurrencia de los puentes térmicos, los materiales aislantes térmicos de masa o soluciones constructivas especificadas en el proyecto, sólo podrán estar interrumpidas por elementos estructurales y/o tuberías, cañerías de las instalaciones de servicios. Los materiales aislantes térmicos de masa o soluciones constructivas especificadas en el proyecto, deberán cubrir el máximo de la superficie de la parte del muro, techo y piso, conformando un elemento continuo por todo el contorno de la envolvente expuesta al aire exterior.
En todos los casos, la transmitancia térmica correspondiente a un puente térmico, no puede ser mayor que una vez y medio el valor de la transmitancia térmica del cerramiento opaco, establecido en Norma IRAM 11605.
En las normas IRAM 11625 y 11630 se dan soluciones que se deben adoptar para evitar los puentes térmicos frecuentes.
2.6- A fin de propender al ahorro de energía en calefacción en las edificaciones y facilitar el planeamiento y gestión energética ambiental del hábitat bonaerense se cumplimentará lo establecido en la Norma IRAM 11604. Se hace extensivo su cumplimiento a cualquier edificación de uso humano. Esta norma establece:
a) el método de cálculo del coeficiente volumétrico de pérdida de calor Gcal;
b) fija los parámetros de ahorro de energía para calefaccionar edificios a través de valores máximos admisibles Gadm;
c) los niveles de aislamiento de pisos en contacto con el terreno – Tabla 2;
d) el número de renovaciones de aire requerido para el cálculo y el procedimiento cuando se cuente con valores de infiltración o permeabilidad al aire de carpinterías con certificado de eficiencia o etiquetado.
e) el procedimiento para la obtención de la carga térmica de calefacción anual;
f) recomendaciones para el aislamiento de cañerías de agua caliente y calefacción y;
g) recomendaciones para viviendas.
Los valores de cerramientos opacos y vidriados deberán corresponderse con los valores de K obtenidos previamente. Las dimensiones de cada componente de cerramiento deberán corresponderse con la documentación técnica gráfica y escrita presentada.
2.7- A los efectos de cumplir con el ítem referido a ventanas, establecido en el artículo 3° de la Ley Nº 13059, las mismas deberán contar como mínimo, con certificación de las propiedades establecidas a continuación, otorgada por laboratorios reconocidos:
2.7.1 Infiltración de aire según el capítulo 4.6 de la norma IRAM N° 11507-1, cumpliendo como mínimo con la Clasificación IRAM A1 para las carpinterías colocadas en edificios de hasta 10 m de altura sobre el nivel del terreno (medidos hasta el dintel de ventana) y con la Clasificación IRAM A2 para las carpinterías colocadas por encima de ese nivel.
2.7.2 Aislación térmica según la tabla 1 de la norma IRAM N° 11507-4, cumpliendo con la Categoría de aislación K5 en edificios de hasta 10 m de altura sobre el nivel del terreno (medidos hasta el dintel de ventana) y K4 para las carpinterías colocadas por encima de ese nivel.
3.- DOCUMENTACIÓN TÉCNICA
Se deberá anexar a lo requerido por las disposiciones de cada organismo de aplicación y ser presentadas con la firma del propietario y el profesional responsable del diseño, con el fin de obtener el permiso de inicio de obra, la siguiente documentación:
a) Planilla de cálculo de la Resistencia Térmica “R” y Transmitancia Térmica “K” para cada componente de la envolvente, para condición de invierno y verano. – verificación de la Transmitancia Térmica Máxima Admisible igual o menor a las establecidas para los Niveles A o B de IRAM 11605.
b) Verificación de las Condiciones Higrotérmicas de los paños centrales, Riesgo de Condensación Superficial y Riesgo de Condensación Intersticial según IRAM 11625.
c) Verificación de las Condiciones Higrotérmicas de puntos singulares, Riesgo de Condensación Superficial y Riesgo de Condensación Intersticial según IRAM 11630. Planilla de verificación del coeficiente G y carga térmica admisible según Norma IRAM 11604.
4.- FUNCIONES DE LA AUTORIDAD DE APLICACIÓN
4.1 La autoridad de aplicación deberá verificar el total cumplimiento de las exigencias normativas y de la documentación técnica requerida en el presente, para la iniciación de la construcción y a los efectos de autorizar oportunamente, el correspondiente Certificado de Final de Obra.
4.2 A fin de auspiciar la correcta aplicación de la normativa exigida en el presente, se designará desde el ámbito público una Comisión Técnica encargada de coordinar el asesoramiento y capacitación a los cuerpos técnicos de cada organismo de aplicación. Dicha comisión tendrá asiento en el Área Evaluadora de Materiales del Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires, la que será nombrada por el Señor Administrador del Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires.
Suplemento iEco 2 AGO 2010
Se aplican desde ayer a los hogares de consumos medios y altos.
Desde ayer, domingo 1 de agosto, rige la reducción parcial de subsidios en gas y electricidad a los sectores de mayor consumo. Como consecuencia, entró en vigencia un nuevo cuadro tarifario que significará aumentos que van del 23% al 93%.
Tal como anticipó Clarín la semana pasada, estos reajustes surgen de compararlos con las tarifas vigentes en el bimestre junio-julio.
Pero los valores son más bajos que los que se cobraban hasta mayo último. Además, en octubre próximo, la eliminación de los subsidios será total y los precios del gas y la luz quedarán equiparados con los que había en mayo.
En el caso de la electricidad, la quita progresiva de subsidios alcanza a los hogares que consumen más de 1000 kW/hora por bimestre, que son el 10 por ciento del total. En caso del gas, el aumento pega de lleno en los consumos superiores a 1500 metros cúbicos anuales, que representan el 15 por ciento del total.
La medida había sido confirmada por el Ministerio de Planificación a través de un comunicado oficial que, sin embargo, evitó cuantificar el impacto sobre las facturas de gas y luz. Pero según las estimaciones de los expertos iría de un piso de 23% a un techo de 93 por ciento.
Ante la confirmación oficial, varias asociaciones de defensa de los consumidores cuestionaron la medida. El presidente de la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores, Osvaldo Bassano, advirtió que “existen medidas cautelares que suspendieron los aumentos de tarifas” de los suministros de electricidad y “pueden hacer un reclamo para que no se les cargue el 100 por ciento del aumento”, señaló.
La existencia de medidas cautelares contra los aumentos también fue el argumento que esgrimió el representante de Consumidores Libres, Héctor Polino. Precisó que por decisión judicial “las empresas distribuidoras de gas natural deberán continuar facturando de acuerdo con los cuadros tarifarios vigentes anteriores al dictado del Decreto 2067/08 y las empresas prestadoras no podrán suspender, interrumpir o cortar el servicio público de gas”.
“Además con fecha 6 de julio del corriente año, la Cámara de Apelaciones rechazó el recurso extraordinario interpuesto por el Poder Ejecutivo Nacional y el ENARGAS. En consecuencia, dicha medida cautelar quedó firme y de cumplimiento obligatorio”, remarcó.
El viernes, el ministro Julio De Vido calificó de “altísima irresponsabilidad” las sugerencias de algunas entidades de consumidores de no pagar los aumentos en las facturas de luz y de gas del bimestre agosto-setiembre.
Arq. Fabian Garreta begin_of_the_skype_highlightingend_of_the_skype_highlighting
En zonas donde el suministro de energía eléctrica es dificultoso, nulo o tiene costos elevados, contar con un sistema propio de provisión de electricidad tiene un valor que excede lo económico. Lo primero que se piensa es cuál es la inversión y en qué tiempo se puede reembolsar, pero la realidad muchas veces supera los cálculos matemáticos y la seguridad energética, que tantas veces se menciona para justificar el uso de energías contaminantes, puede ser dada con sistemas que basan la generación de electricidad en el uso de recursos renovables.
La Argentina cuenta con una magnífica distribución de recursos energéticos alternativos. Posee zonas con registros de frecuencia y velocidad de viento, e irradiación solar, de altísimo nivel mundial. Hay una variable casi constante en todo el territorio que indica que donde hay mucho sol, hay poco viento; y donde hay mucho viento, hay poco sol. Esta particularidad tiene carácter orientativo, ya que para optimizar el aprovechamiento de los recursos será necesario un estudio particularizado del lugar de emplazamiento del generador de energía.
Salvando los extremos de viento, en la Patagonia y SE de la Provincia de Buenos Aires, y sol, en el Noroeste y Norte del país, quedan vastas regiones capaces de utilizar sol y viento conjuntamente. La oferta de sol y viento puede fluctuar pero a la vez complementarse mes por mes a lo largo del año asegurando un suministro eléctrico suficiente y confiable. Esta distribución de recursos fue reconocida hace más de diez años por la empresa Solar Projects, localizada en la Ciudad de La Plata, y sirvió para comenzar un interesante emprendimiento de venta de energía renovable basado en el uso de generadores solares, eólicos e híbridos (solares-eólicos), que podían contar con un grupo electrógeno de apoyo. SURSOLAR formó parte del proyecto pero la crisis local del 2001-2002 fue un golpe demasiado duro y la propuesta no pudo llevarse completamente a la práctica. En las condiciones actuales, con demanda creciente de energía, falta de infraestructura e inversión, altos costos para la extensión de las redes eléctricas, intermitencia y mala calidad del suministro, la necesidad de contar con independencia energética toma cada vez más protagonismo.
La tecnología ha evolucionado mundialmente, como así también, la oferta de equipamiento de fabricación local y la accesibilidad a insumos importados. Tomando como ejemplo una instalación hibrida realizada recientemente por SURSOLAR, se puede generar un promedio anual de 5 Kwh/día (equivalente a una vivienda urbana de 80m2) a un costo de aproximado de U$S 10.000. Esta configuración incluye, un grupo electrógeno de apoyo y un tablero capaz de gestionar la generación y uso de energía. El criterio buscado es minimizar la participación del usuario en la operación del sistema para asegurar un funcionamiento autónomo y robusto a la vez.
Otra de las ventajas que tienen las instalaciones híbridas es la posibilidad de reducir el banco de baterías, el elemento que más control necesita el sistema, ya que solamente se debe almacenar energía para momentos en los que no haya sol ni viento. Además, el agregado de un pequeño grupo electrógeno de apoyo permite reducir aún más la capacidad de acumulación logrando seguridad y reduciendo costos de inversión, mantenimiento y recambio de baterías.
Para lograr una propuesta eficiente y económicamente atractiva, es recomendable para todos los casos, evaluar la oferta de recursos a distintas escalas y determinar con precisión la demanda y frecuencia de uso que tendrá la energía generada. Aunque la tendencia a estandarizar y reducir la oferta de sistemas engloba muchos beneficios para el proveedor, puede significar un grave error de proyecto forzar el uso de una configuración que no se ajuste correctamente a las condiciones del lugar y a las necesidades energéticas del Comitente.
Hay mucha propaganda sobre unas estufas eléctricas con un nombre erroneamente asociado a las energías renovables que dicen que ahorran energía. Esto no es verdad.
Las formas de producir calor a partir de la electricidad son dos; utilzando una resistencia eléctrica (calentando aire, aceite o sólidos); o con bomba de calor, como actualmente lo hacen los equipos split frío-calor.
Ahora bien, para producir una unidad de energía térmica o calor, la resistencia eléctrica utiliza una unidad de energía eléctrica. En el caso de la bomba de calor, para producir una unidad de energía térmica o calor se necesita aproximadamente la tercera parte de la energía eléctrica. Esto se debe a que la bomba de calor es una tecnología mucho más eficiente para ese fin.
Partiendo de la demanda de calefacción de una habitación cualquiera, una estufa de cuarzo, un radiador de aceite, un caloventor o las estufas eléctricas infrarrojas que dieron origen a esta aclaración, TODOS consumen lo mismo a lo largo de un día pero con potencias diferentes. Es lo mismo una estufa de cuarzo de 1500W que funcione 8 horas por día que una estufa infrarroja de 500W que funcione todo el día, ambas 12Kwh por día.
Lamentablemente aún no existe ninguna alternativa mejor para producir calor con electricidad que la bomba de calor. Esas estufas eléctricas infrarrojas que hoy se venden muy bien NO AHORRAN NADA DE ENERGÍA.
Los materiales se utilizan en diferentes etapas del ciclo de vida del edificio, durante su construcción, mantenimiento y rehabilitación. Hay que recordar, sin embargo, que es durante la etapa de diseño y proyecto del edificio cuando se deciden los productos, equipos y sistemas que conformarán el edificio.
Esta selección determinará en parte el impacto ambiental global del edificio. Así, por ejemplo, el uso de un determinado sistema de cerramiento de fachada habrá provocado alteracionesen el medio durante la producción de los materiales que lo componen, además también tendrá influencia sobre el consumo energético del edificio e, incluso, influirá de forma determinada en la huella ecológica según la posibilidad que ofrezca de repararlo o aprovechar los residuos de los materiales que lo componen al finalizar su vida útil.
Si nos planteamos aplicar medidas de construcción sostenible es fundamental adoptar una visión integrada de todas las etapas del ciclo de vida del edificio, desde la extracción de las materias primas hasta la gestión de sus residuos una vez derribada la obra (”de la cuna a la tumba o a una nueva cuna”).
A continuación se muestran algunos ejemplos de medidas que pueden ayudar a reducir el impacto ambiental de los materiales utilizados al edificio.
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Producción materiales
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materiales Utilizar con preferencia materiales procedente de recursos renovablesValorizar los materiales utilizando materiales reciclados (procedentes de recuperación de residuos)
Utilizar materiales de bajo consumo energético durante su proceso de extracción y fabricación
Utilizar materiales procedentes de materias primeres abundantes y de bajo impacto/toxicidad
Considerar la distancia de transporte de los materiales hasta la obra
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Construcción
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Aplicar un plan de gestión de residuos de obra que maximice el reciclajeControlar la correcta ejecución de las medidas de reducción del impacto ambiental
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Explotación / Mantenimento
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Minimizar las necesidades energéticas del edificio incorporando energías renovables y sistemas de alta eficienciaMinimizar la necesidad de agua en el edificio, favoreciendo la recirculación de aguas grisesIncrementar la durabilidad del edificio
Asegurar la reparabilidad de los productos, equipos y sistemas
Definir les operaciones de mantenimiento preventivo y correctivo
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| Rehabilitación |
Hacer una correcta diagnosis para evaluar el origen de las patologías a resolverUtilizar materiales compatibles con los existentes y de vida útil similar a los del edifico donde se actúaUtilizar estructuras desmontables que puedan ser substituidas
Aplicar el resto de criterios del apartado de: PRODUCCIÓN MATERIALES/ CONSTRUCCIÓN |
| Fin de vida |
Facilitar el proceso de desconstrucciónMaximizar la reutilitzación de componentesBuscar aplicaciones a los residuos intermedios |
Además, se recomienda aplicar la metodología del Análisis de Ciclo de Vida (ACV) en el momento de diseñar o priorizar estrategias de reducción de impacto ambiental. Esta metodología permite tener un conocimiento más completo de los productos y evitar posibles transferencias de impactos ambientales, como por ejemplo que se utilicen materiales de bajo impacto en cuanto a producción pero que sean poco durables y se necesite una rápida substitución.
Los productos, equipos y sistemes de construcción y la herramienta de análisis de ciclo de vida
La metodología del Análisis de Ciclo de Vida (ACV) puede ser útil para realizar estudios comparativos de productos, equipos y sistemas que tengan una misma función. Esta herramienta permite realizar balances globales considerando todos los impactos ambientales que se dan en las diferentes etapas de los materiales que incorporamos al construir un edificio: la producción de materiales, su transporte y puesta en obra, su vida útil en el edificio, su desintalación y la gestión final de los residuos que se generan. Como ejemplo de una aplicación de esta metodología se puede descargar el resumen de una ACV comparativa de cuatro sistemas de rehabilitación de cubiertas.
Fuente: Agenda de la Construcción Sostenible
Aprovechar la energía solar es captarla y convertirla en energía útil para la humanidad. Pero el resultado neto de este aprovechamiento es el mismo que si no hubiese habido interferencia humana en el proceso de irradiación hacia el espacio exterior. La captación y el uso de le energía del Sol sólo significa un retraso o un desfase en el proceso, como resultado del aprovechamiento humano o del aprovechamiento que realizan los procesos naturales de las plantas verdes (fotosíntesis).
FUNCIONAMIENTO DE LOS SISTEMAS SOLARES TÉRMICOS
El principio básico común a todos los sistemas solares térmicos es simple: la radiación solar es captada y el calor se transfiere a un medio portador de calor, generalmente un fluido -agua o aire-. El medio calentado se puede usar directamente -como por ejemplo en el caso de las piscinas-, o indirectamente, mediante un intercambiador de calor que transfiere el calor a su destino final -por ejemplo, la calefacción de un ambiente-.
LOS CAPTADORES (O COLECTORES) SOLARES
El sistema más conocido de aprovechamiento de la energía solar es el captador solar, que absorbe la radiación del Sol y transmite la energía absorbida a un fluido portador (principalmente agua, aunque también se puede utilizar aire o una mezcla de agua con otros líquidos). El colector, además de absorber la radiación solar, emite radiación térmica y pierde energía por conducción y convección. Los colectores solares que se comercializan actualmente tienen un elevado grado de absorción (minimizando la reflexión y la transmisión) y un bajo nivel de pérdidas caloríficas. Si el colector está unido a un depósito de almacenamiento, entonces el fluido irá transportando el calor hacia el depósito, donde la temperatura del fluido irá aumentando.
Se han diseñado distintas y avanzadas versiones de colectores solares térmicos con el objetivo de incrementar la cantidad de energía absorbida y disminuir las pérdidas. Los más comunes son los colectores planos, que utilizan como fluido el agua. La mayoría de colectores solares planos son colectores con vidrio, aunque también los hay sin él. En la actualidad también se comercializan colectores solares tubulares de vacío, con los que se consiguen temperaturas mas elevadas. Existen otro tipo de colectores que utilizan aire como fluido.
El principio de funcionamiento del colector solar se basa en la trampa de calor que una superficie acristalada produce (conocido como efecto invernadero). La radiación incidente del Sol, de onda corta, atraviesa el cristal y es absorbida por una superficie que se calienta. Ésta, a su vez, emite radiación térmica (de onda larga), pero esta radiación es atrapada por el cristal, que impide su paso.
Los primeros colectores planos comerciales procedían de una patente realizada por C.L.Kemp, de Baltimore (Maryland, 1891). Se denominaban Climax y en el año 1900 ya había instalados más de 1.600 sistemas de este tipo en California. Para el aprovechamiento de la energía solar se pueden distinguir dos grandes grupos de sistemas, según necesiten o no algún aporte adicional de energía para hacer posible que la energía solar captada pueda utilizarse, como energía térmica, en el lugar donde se necesita.
SISTEMAS SOLARES CON APORTE ADICIONAL DE ENERGÍA
Los sistemas de aprovechamiento solar necesitan, muchas veces, alguna fuente de energía adicional para el accionamiento de los elementos de circulación del fluido.Tal es el caso de las instalaciones para agua caliente sanitaria o/y calefacción, tanto si utilizan colectores planos como tubulares de vacío. Es lo que se conoce como circulación forzada, y se utiliza sobre todo en el norte y el centro de Europa. Mediante una bomba de circulación se puede situar el acumulador solar en el interior de un edificio, lo cual permite una mejor integración del sistema. Son más flexibles, pero también más complejos, pues requieren una bomba y un controlador.
Ya en el año 1909,W.J.Bailey empezó a vender unos revolucionarios sistemas solares que suministraban agua caliente, las 24 horas del día, con Sol o en días nublados. Lo conseguía separando el sistema de captación del de almacenamiento. Era el nacimiento de la tecnología que hoy se ha generalizado para el calentamiento del agua a partir del Sol. A finales de la Primera Guerra Mundial, Bailey había instalado más de 4.000, bajo la marca comercial ‘Día y noche’. En 1938 un equipo de ingenieros del MIT (Massachusetts Institute of Technology), de Estados Unidos, dirigidos por Hoyt Hottel, iniciaron dos décadas de investigación en torno a la aplicación de colectores solares para calentamiento de viviendas. Diseñaron y construyeron una vivienda con colectores solares en el tejado, que almacenaba la energía del Sol en forma de agua caliente en un depósito subterráneo de 65.000 litros, situado en el subsuelo de la misma. La segunda guerra mundial interrumpió este trabajo. Mientras los proyectos del MIT se paralizaban, un ingeniero que había participado en ese proyecto, Dr. George Löf, desarrolló un sistema de aprovechamiento de la energía solar mediante colectores solares planos de aire situados en el tejado de un edificio, preocupado por la posible escasez de la energía debido las necesidades de combustible de la maquinaria militar durante la Segunda Guerra Mundial. Finalizada la guerra el equipo el MIT volvió sobre la vivienda con colectores solares e introdujeron algunas modificaciones: dotarla de una fuente de energía auxiliar y equiparla con grandes ventanales en su fachada sur (en el hemisferio Norte). Durante dos años fue ocupada por una familia y monitorizada completamente. El resultado fue espectacular: casi tres cuartas partes de las necesidades de calefacción fueron cubiertas mediante la energía solar. Al mismo tiempo, en Dover (Massachusetts), la Dra. María Telkes decidió investigar las propiedades de los materiales que cambian de estado según la temperatura. Utilizó las denominadas sales de Glauber que tienen una capacidad de acumulación de calor 7 veces superior al mismo volumen de agua.
LOS SISTEMAS SIN APORTE ADICIONAL DE ENERGÍA
Uno de los ejemplos más elementales de estos sistemas es el constituido por el conjunto formado por una habitación en la cual hay una abertura acristalada en la cara sur (en el hemisferio Norte). La radiación solar penetra en el recinto a través del acristalamiento, calentando el aire y las paredes, remitiéndose al exterior sólo una pequeña fracción de la radiación incidente en la superficie del acristalamiento. También se incluye en estos sistemas la pared gruesa de un edificio, a la que da el Sol durante el día. La pared absorbe la radiación, actuando como un acumulador. Por la noche libera la energía acumulada. Se han diseñado versiones más sofisticadas de paredes absorbentes, añadiendo exteriormente acristalamientos y haciendo circular aire entre el cristal y la pared. En la década de los 50, este principio fue recuperado por Felix Trombe, que construyó diversos edificios en el sur de Francia basándose en esta elemental tecnología. Desde entonces y en honor a su divulgador, se conoce con la denominación de Pared Trombe. De esta forma se puede lograr la climatización de edificios (calentar en invierno y refrigerar en verano, aprovechando los ciclos día noche, invierno verano).
Los invernaderos son también ejemplos de sistemas de aprovechamiento de la energía solar sin aporte adicional de energía, tanto los utilizados en la agricultura como los adosados integrados en edificios de viviendas y oficinas. Tal vez el sistema más sofisticado para el aprovechamiento de la energía solar es la denominada arquitectura solar, a veces denominada también arquitectura bioclimática, que consiste en diseñar los edificios de acuerdo con la radiación solar que se recibe y de las características del lugar. Hace más de 2500 años, en la antigua Grecia, se empezaron a diseñar viviendas que permitían la captación de la energía del Sol, sobre todo durante los meses de invierno (Sócrates decía “el edificio ideal ha de ser fresco en verano y cálido en invierno”). De esta forma, empezaron a construir viviendas y edificios orientados y con grandes aberturas al Sur (en el hemisferio Norte), de manera que en invierno el Sol penetrase en ellas, y en verano, a través de voladizos, se impidiera su entrada. Muchas culturas de la antigüedad, no sólo en Europa sino también en Asia y América, construyeron edificios basándose en el Sol. Es bien conocida la cultura Anasazi (denominada “Pueblo” por los invasores europeos) por sus edificios y poblados, construidos a lo largo de los siglos XI y XII, y que hoy no dudaríamos en calificar como bioclimáticos.
Fuente: Cuaderno Solar Térmica - Energías renovables para todos - Energy Management Agency
Clarin 08 de abril de 2010
“SOLAR IMPULSE”, EL PROYECTO DEL AVENTURERO SUIZO BERTRAND PICCARD
Ayer, en su primer viaje experimental, estuvo 90 minutos en el aire
Si un avión puede volar noche y día sin combustible, sólo con energía solar, nadie podrá decir que es imposible hacer lo mismo con los automóviles, la calefacción, el aire acondicionado y las computadoras”. Con esta frase, Bertrand Piccard no sólo intenta poner en un aprieto a las conciencias del mundo, sino que lo consigue. Este aventurero suizo logró ayer hacer volar durante una hora y media el “Solar Impulse” (Impulso Solar, en español), un avión propulsado exclusivamente por energía solar. Esta experiencia, en realidad, es apenas una de las pruebas para el reto mayor, programado para dentro de dos años: dar la vuelta al mundo sin escalas y en cinco días.
Pero ayer Piccard, impulsor del proyecto, dio un gran salto. Al mando del alemán Markus Scherdel, el avión despegó sin ruido desde la base militar de Payerne, en el oeste de Suiza, después de varios intentos frustrados por el mal tiempo en los últimos días. El “Solar Impulse”, largo y esbelto como una libélula, alcanzó los 1.200 metros de altitud y voló, custodiado por dos helicópteros, durante 90 minutos.
“Ha sido un momento muy intenso para mí. El HB-SIA se ha comportado tal como indicaba el simulador de vuelo. A pesar de su inmenso tamaño y del peso, el control del avión se ha realizado según nuestras expectativas”, comentó el piloto, no sin emoción, minutos después de haber aterrizado.
El proyecto es una obsesión de Piccard. “Queremos demostrar lo que podemos lograr con energías renovables”, le dijo a la agencia de noticias suiza ATS. Los ingenieros pretenden que el “Solar Impulse” use la energía solar para volar de día y de noche sin combustible.
El avión viaja propulsado por sus cuatro motores eléctricos de 10 caballos de potencia cada uno. Su única fuente de energía son unas 12.000 células fotovoltaicas que recubren sus alas y que alimentan los motores eléctricos, además de permitir recargar sus baterías de litio de 400 kilos de peso.
El tamaño del “Solar Impulse” es curioso. Su envergadura alcanza los 63,4 metros –como un Airbus 340–, y pesa 1.600 kilos, apenas poco más que un auto mediano.
Se trata de la segunda experiencia de este avión, después de un salto de unos 400 metros a muy baja altura realizado en diciembre pasado. “Nunca ha volado un avión de este tipo”, remarcó Piccard, de 50 años y tradición familiar en inventos y exploraciones (ver Una familia…). Según recordó, el despegue era “un inmenso punto de interrogación”. Pero “este primer vuelo nos ha dado la confianza necesaria para las próximas misiones”, dijo con entusiasmo.
André Borschberg, cofundador del proyecto, en el que participan 70 personas, detalló: “La primera cuestión era saber si teníamos potencia suficiente para despegar y la segunda, si podíamos hacer aterrizar este avión”.
Eso que aún se considera imposible es la meta que “Solar Impulse” se fijó: concebir un avión capaz de despegar de manera autónoma y de mantenerse en vuelo durante algunos días sin ningún carburante, propulsado por medio de energía captada a través de las células solares montadas en las alas. Como dificultad adicional, la energía captada durante el día servirá no sólo para propulsar el avión, sino también para recargar las baterías y asegurar el vuelo nocturno. El piloto tendrá la necesidad de afrontar el atardecer con las baterías llenas y economizarlas al máximo para poder volar hasta el amanecer siguiente.
El desafío más grande, antes de la vuelta al mundo en 2012, será entonces el primer vuelo de noche.
Opinión
El Solar Impulse es un proyecto importante, no es ciencia ficción ni nada que se le parezca. Dentro de la técnica, los fotovoltaicos no tienen límite; se transforma la energía solar en electricidad y eso sirve para millones de cosas, como generar luz, movimiento, calor, sonido.
El problema es de rendimiento. Mientras la conversión fotoeléctrica esté en el orden de lo que está, es muy sacrificado embarcarse en cosas muy complejas como estas. En la medida que el tiempo pase será más eficiente la conversión y se lograrán más cosas. Por ahora, la cantidad de energía que aporta el sol en relación al petróleo es baja. Pero el sol es gratis y está en todos lados. Respecto del futuro, creo que lograr esto en aviones comerciales será difícil. Es muy probable que aparezca otro combustible o energía que reemplace a las células fotovoltaicas. Pero el proyecto sirve mucho: es la muestra de lo que se puede hacer con el sol y con el ingenio.
Fabián Garreta
arq, especialista en energias renovables
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El metro cúbico de gas natural por redes cuesta 9,6 pesos en Río de Janeiro, 6,9 en San Pablo, 3,57 en Chile y 2,18 en Uruguay, en todos los casos muy por encima de los 35 centavos locales. Discrepancias entre el Enargas y las distribuidoras.
Por Cledis Candelaresi (Página 12)
Los cuadros con precios de otros países que se están adjuntando a las facturas de gas acusan una gran disparidad tarifaria en toda la región, que resulta violenta si se toma a Brasil como referencia. En las principales ciudades del país vecino, el gas por redes cuesta entre diecinueve y veintisiete veces más que en Argentina, donde el valor para los domicilios está alrededor de 35 centavos el metro cúbico. La existencia de esa brecha es un dato conocido. Pero los cálculos plasmados en notas adjuntas a las boletas tienen una fuente indefinida: las distribuidoras aseguran que es el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) el que les proporciona los precios de las naciones limítrofes, mientras que el ente regulador asegura que no.
A través de la nota 9097, el Enargas instruyó a las empresas a que facturen con la leyenda de Consumo Subsidiado por el Estado Nacional, con el añadido de un cuadro comparativo de precios respecto de naciones vecinas. Para esto deben tomar como referencias las tarifas que aplican las empresas de gas natural en Brasil, Metrogas en Chile (igual nombre, pero diferente composición societaria que la firma local) y Montevideo Gas, en la capital uruguaya.
Ese instructivo oficial no incluyó los precios de las naciones vecinas que, según sugiere el Ente, las propias empresas deberían averiguar. Estas, por el contrario, coinciden en que son los reguladores los que les proveen el valor del metro cúbico en cada ciudad del extranjero para hacer la estimación en cada una de las facturas a emitir. Como fuere, todas las distribuidoras utilizan el mismo patrón y no manifiestan ninguna discrepancia respecto de los resultados de la multiplicación.
De esa comparación resulta que el metro cúbico de gas natural por redes cuesta 9,6 pesos en Río de Janeiro; 6,9 pesos en San Pablo; 3,57 en Chile y 2,18 en Uruguay, en todos los casos, valores muy por encima de los 35 centavos locales. El cargo sobre la tarifa del gas, parcialmente suspendido y que regirá a pleno a partir de octubre, llevará el precio del carburante para la máxima categoría de consumo a 60 centavos. Todavía muy lejos de lo que pagan los otros usuarios de la región. A esto se refiere el Gobierno cuando señala que el gas y otros combustibles están subsidiados en la Argentina.
Posiblemente, con esos cotejos esté cumplido el cometido oficial de concientizar a los clientes residenciales de que las tarifas en la Argentina son bajas en términos relativos. Sin embargo, el recurso docente amenaza enmascarar las grandes diferencias en el servicio y en la disponibilidad del recurso que existen entre los países de la región.
Si bien Brasil tiene cada vez mayor cantidad de gas propio en su matriz energética, Río y San Pablo están básicamente abastecidas por el que importa desde Bolivia a 4,5 dólares el millón de BTU, sin los costos de transporte ni distribución. Una primera razón para explicar por qué ese carburante –cuyo uso en la capital carioca es, por cuestiones climáticas, mucho más acotado que en Argentina– resulta más caro.
Pero la conversión de moneda y unidad calórica, realizada por la consultora de Daniel Montamat, llama la atención al menos sobre otra cuestión. El gas boliviano a los brasileños les cuesta 88 centavos de pesos (argentinos). Añadiendo el costo de transportarlo y distribuirlo, ese valor podría trepar cómodo por encima del peso, pero todavía estaría a años luz de los casi 10 que debe pagar un usuario carioca o de los 7 que obla un paulista.
Otra duda válida es si no se está comparando peras con manzanas. El desarrollo de las redes de gas natural en el vecindario poco tiene que ver con la mayor expansión de ese servicio en la Argentina, que sólo en los últimos años tuvo que apelar a la importación, por el retroceso de su producción y reservas. Uruguay importa todo el gas a través de los buques metaneros, que comprimen 600 veces el volumen de ese carburante que llega a puerto a tarifas muy elevadas en dólares. Chile está en situación similar: de a poco se fue independizando del gas que importaba desde la Argentina, pero hoy apela a los mismos costosos métodos de provisión uruguaya.
Página 12
Carlos Gati*
Antes de desmalezar un terreno, es necesario tener mucho cuidado en las acciones que llevaremos a cabo, ya que podríamos cometer errores irreparables, desaprovechando el trabajo que la misma naturaleza ha realizado durante años.
Muchas veces, en mi práctica profesional como paisajista, detecto errores muy comunes producidos en la primer etapa de intervención en un terreno “virgen”, cuándo el propietario encomienda el trabajo de limpieza o desmalezamiento a personas no especializadas, o con un criterio dudoso respecto a la extracción de especies nativas (árboles y arbustos). Es aquí donde se producen deterioros a veces importantes, muy difíciles de arreglar a posterior¡.
Los terrenos de la región, sobre todo los que cuentan con superficies arboladas y sotobosque, poseen especies nativas muy valiosas que deben ser preservadas en la parquización, ya que tardaron muchos años en alcanzar ese porte y sería muy costoso volver a lograr esos macizos con vegetación exótica.
Lo más recomendable para no cometer estos errores, es ir muy despacio en la toma de decisiones que involucren apeo de árboles y desmalezamientos de masas arbustivas .
Es conveniente visitar el terreno muchas veces, en diferentes horas del día y si es posible en diferentes estaciones. Poder “sentir” y visualizar la vida en ese lugar, estudiar el asoleamiento, con sus diferentes ángulos de inclinación, los árboles y su proyección de sombra, las visuales importantes, la incidencia del viento y de las lluvias, las pendientes del terreno (encargar una altimetría si fuera necesario), detectar los lugares interesantes del terreno, arroyos, mallines, rocas que emergen, etc.; todos los elementos que podamos recuperar para el futuro jardín.
Luego proyectar el acceso, los caminos vehiculares y peatonales, las construcciones, las áreas de servicio y los espacios exteriores de estar y esparcimiento.
Otro tema importante son los cercos perimetrales, ya sea por seguridad , privacidad o como marco del jardín.
Siempre es conveniente mantener las masas arbustivas existentes y en todo caso ir reforzando con arbustos o coníferas.
Toda la parquización que estarnos proyectando necesitará agua en las estaciones de primavera / verano y parte del otoño, así que hay que prever una buena provisión de éste vital elemento, ya sea a través del lago, de pozos individuales, arroyos de vertientes o de la Red de agua del Barrio.
Tener en cuenta que las áreas recién parquizadas (con césped y / o plantas) tienen un mayor requerimiento de humedad el primer año y luego va decreciendo en los años sucesivos. Lo ideal es usar riego por goteo en los canteros “lineales” (por ejemplo cercos o maceteros rectangulares) y aspersores de tipo emergentes en las superficies más amplias e irregulares. Por supuesto que las áreas más asoleadas necesitarán más agua que las sombreadas, por lo tanto diferenciar éstos sectores para que tengan un riego adecuado.
Otros elementos que pueden aparecer en un jardín con pendientes son los cortes de tierra, que podrán ser resueltos con muros de piedra. Es conveniente usar piedras irregulares o escallas de canteras de un mismo color. Los muros hasta una altura de 1 m. pueden construirse con juntas de tierra y plantas de roca en dichas juntas, si son más altos, consultar con un profesional para verificar los refuerzos necesarios. Otra posibilidad son las contenciones de troncos (con una duración menor debido a la pudrición de la madera) u otras variables con materiales diferentes. Si las pendientes son más suaves se podrán resolver con taludes con plantas “cubresuelos” que son especies que tapizan éstas barrancas y crean una malla de raíces que contienen y afirman éstos terrenos.
En general, las escaleras exteriores forman parte de éste conjunto y habrá que estudiarlas muy amplias y cómodas, con mayor desarrollo que las escaleras interiores, siendo recomendables las de 20 cm de alzada x 40 cm de pedada, con anchos no inferiores a 1,20 m.
Todas éstas indicaciones son generales y deberán ser adaptadas a cada caso en particular.
Lo más importante es entender que un jardín es algo vivo, tiene su propio microclima donde no sólo viven los árboles y plantas, sino que hay también animales, insectos, pájaros y por supuesto los seres humanos, que necesitamos la energía y belleza que irradian éstos lugares, brindándonos momentos de reposo y contemplación.
*Arquitecto Paisajista - Fuente: Revista Arquitectura Andina